El guitarrista Rodriguez acaba de lanzar el LP “Instrumentalissimo”. Se trata de una obra totalmente instrumental, como su nombre indica, en el que el artista ha reunido trece temas procedentes de los ocho elepés y tres EP de su carrera en solitario para el buen paladar de los rockeros y, seguro, otro tipo de público.

Dado que el origen de cada canción, los retoques que se le han hecho, los nuevos detalles añadidos, los colaboradores diversos, etc. aportan muchos datos, hemos pedido al mismo Manu Rodriguez que sea él quien nos dé una explicación de la obra musical, tema a tema. En esta primera entrega nos ocupamos de los primeros siete cortes de un disco que, tal como se expresó Rodriguez, «es una declaración instrumental de múltiples capas: personal, atemporal y llena de profundidad musical».


Celtic shuffle
La grabación original pertenece al álbum Rodriguez 7. Para esta versión, Miguel Lamas (Juanes, Manolo García, Rulo & La Contrabanda, Fito & Fitipaldis, Aitana…) regrabó las baterías, ya que yo no estaba al cien por cien satisfecho con las de la versión original. Estoy muy contento con el resultado. También añadí gaitas gallegas, interpretadas por Antonio Rodríguez Bustabad, en la parte de Muñeira de Chantada, compuesta por Manuel y Antonio Fernández en 1865. La integré en el arreglo como un guiño a mis raíces gallegas. Es, probablemente, el clásico tradicional gallego más conocido y una pieza que siempre me ha gustado especialmente.


Piccolo divertimento
Es el tema más antiguo del álbum. Lo escribí aproximadamente en 1987/ 88, cuando era guitarrista de la banda de hard rock Stonefield, en Suiza. La inspiración vino de “Courvoisier concerto” de Michael Schenker. Es una composición a la que le tengo un cariño especial y que considero una de mis mejores obras.


Papageno’s revenge
Pertenece a mi primer álbum en solitario, Rodriguez – Catch the light. Tras mi etapa en Stonefield, formé parte de la banda Vicious Delicious, y este tema surgió como una colaboración con el batería Christian Kraska y el bajista Alberto Chenevard. Su base rítmica es el elemento que lo hace especial. Durante un ensayo, Christian tocó una idea que nos inspiró a desarrollar la composición, incorporando armonías con un matiz del Medio Oriente. Más adelante decidí enriquecerla con un cuarteto de cuerdas y, en la versión más reciente, añadí segundas armonías a la guitarra principal, aportando un nuevo color a la pieza.


Wolf is the one
Es un extracto de Eine kleine nachtmusik de W. A. Mozart (1787). Mozart ha sido siempre el compositor clásico que más me ha influido y esta pieza supuso un reto importante durante mi formación como guitarrista, dejando una huella clara en mi estilo. También forma parte de Rodriguez – Catch the light y cuenta con un quinteto de cuerdas. Para la nueva versión regrabé la guitarra, no porque la original no funcionara, sino como desafío personal para reinterpretarla con la perspectiva actual.


Emperor’s gate
Incluido en el álbum Rodriguez 5340, lo escribí durante una estancia de trabajo en Londres en 2008. Vuelvo aquí a explorar escalas y armonías del Medio Oriente, un recurso que utilizo ocasionalmente por el contraste y la atmósfera especial que aporta frente a estructuras más occidentales. El título hace referencia al lugar donde me encontraba entonces, un detalle que conecta directamente con la historia personal del tema.


Corazón latino (smooth version)
Del álbum Ananda by Rodriguez, está inspirado en los instrumentales de Carlos Santana, uno de los guitarristas que más han influido en mi forma de tocar. Siempre me ha fascinado el carácter de las percusiones latinas. La interpretación aquí es sutil y relajada. A menudo se piensa que tocar rápido es más difícil, pero una melodía lenta exige un control absoluto del tono y la dinámica. No hay espacio para esconderse, cada nota cuenta.


Overture to Atlantis
Tema de apertura de Atlantis by Rodriguez, inspirado en el ritmo del Bolero de Maurice Ravel. Fue concebido como una introducción al universo sonoro del álbum. El arreglo es amplio y detallado: guitarras armonizadas al estilo de Brian May, secciones de cuerdas y coros que aportan profundidad. La batería, grabada por Simon Phillips (Toto, The Who, Gary Moore…), combina la sensibilidad orquestal con la potencia del hard rock.


(Continuará)

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