El rugido de los motores está a punto de volver a dominar los fines de semana de los aficionados al automovilismo. Justo cuando falta exactamente una semana para que se apaguen los semáforos y comience oficialmente la primera carrera del Mundial de F1 de 2026, la maquinaria mediática de Netflix ha vuelto a hacer su magia.

A partir de hoy, viernes 27 de febrero, el paddock abre sus puertas al público general en nuestras pantallas para ir calentando motores de la forma más literal posible. Vuelve el circo a la televisión.

Como analista del panorama audiovisual y deportivo, es fascinante ver cómo, cada año a estas alturas del año, Netflix logra exactamente su objetivo. Guste más o menos a una afición que se muestra cada vez más polarizada, el estreno de la nueva temporada de Formula 1: Drive to Survive vuelve a acaparar absolutamente todos los titulares en los instantes previos a la carrera inaugural de Australia.

Las redes sociales ya hierven y, como viene siendo tradición cada año, las críticas, los salseos y los memes de este reality camuflado de documental pasan por encima y opacan por completo las declaraciones técnicas de los ingenieros o las mejoras de los monoplazas.

Imagen usuario de twitter
Netflix España
@NetflixES
Vuelve el circo. La nueva temporada de ‘Formula 1: Drive to Survive’ ya está disponible. https://t.co/lgkkwYIBVt
27 de febrero, 2026 • 09:00

50

2

Polémica entre los fans

Para los seguidores más puristas de la Fórmula 1, aquellos que analizan los tiempos por sector y la degradación de los neumáticos en cada sesión de entrenamientos libres, la serie de Netflix se ha convertido en un producto difícil de digerir. Se le acusa de crear conflictos inexistentes y de priorizar el drama personal sobre el deporte. Pero desde una perspectiva puramente técnica y de producción, es innegable que estamos ante una obra maestra del entretenimiento.

Tal y como señala la crítica de la prensa especializada que ha tenido acceso previo a los capítulos, la mejor baza de la serie sigue siendo su espectacular y preciso montaje audiovisual. La edición de sonido, el acceso a las radios privadas de los equipos y las cámaras superlentas encandilan a cualquier espectador. Es precisamente esta narrativa la que ha logrado rescatar a la Fórmula 1, convenciendo a millones de personas en todo el mundo para que comiencen a ver las carreras.

Primer plano de un piloto de Fórmula 1 con el casco puesto dentro del cockpit de su monoplaza, preparándose para una carrera en la temporada 2025
La serie ofrece acceso visual sin precedentes al interior de los equipos durante los Grandes Premios. / Imagen de Netflix

¿Sale Fernando Alonso o Verstappen?

El gran problema del formato que propone Netflix es que necesita actores dispuestos a interpretar su papel, y no todos los pilotos entran por el aro. Una temporada más, los espectadores que busquen un análisis profundo de las hazañas de Fernando Alonso o del dominio absoluto de Max Verstappen se llevarán una enorme decepción, ya que apenas aparecen.

Facebook
Instagram