El sector público en Europa no cumple con las propias reglas de la Unión Europea (UE), según los informes oficiales compartidos que corresponden al periodo 2022-2024. 9 de cada 10 webs públicas de los Estados miembro presentan al menos un error o incumplimento a los requisitos técnicos exigidos. ¿Qué quiere decir eso? ¿Por qué es preocupante para los ciudadanos del viejo continente?
La Directiva (UE) 2016/2102 es una pieza clave en la legislación europea cuyo objetivo es democratizar el mundo digital. Básicamente, exige a los sitios webs y las apps móviles del sector público a ser más accesibles e incluisvas para personas mayores y/o con discapacidad (visual, auditiva, motora o cognitiva). Esto afecta a administraciones estatales, regionales y locales, a organismos de derechos público como universidades u hospitales públicos, o a asociaciones públicas.
La brecha digital es un problema grave en Europa
Según la Encuesta sobre Equipamiento y Uso de Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) en los Hogares. Año 2024, publicada el 14 de noviembre de 2024 por el Instituto Nacional de Estadística, el 95,8% de la población de entre 16 y 74 años utilizaba internet durante un trimestre. Sin embargo, el estudio del INE reflejaba un claro descenso progresivo a partir de los 65 años. Esto era debido a una brecha digital estructural en España. La situación a nivel europeo es parecida y también afecta a personas con discapacidad.
En los recientes informes nacionales de monitorización que los Estados miembro han entregado a la Comisión Europea, correspondientes al periodo 2022-2024, evidencian que más del 90% de los sitios webs públicos fallan en el tema de la accesibilidad digital. ¿Cómo? Presentando errores al menos uno de los cuatro principios básicos de los estándares WCAG. Es decir, muchos cumplen con la ley, pero eso no supone una garantía real de usabilidad.

4 principios básicos de la accesibilidad digital de una web o app
Para que un portal en línea cumpla con la legislación europea, debe seguir cuatro principios fundamentales, basados en las pautas WCAG:
- La perceptibilidad: la información y otros elementos deben poder ser accesibles para todos los usuarios. Por ejemplo, a través de texto alternativo para las imágenes.
- La operativilidad: todos los componentes de la interfaz deben poder utilizarse. Por ejemplo, que se pueda navegar solo con el teclado.
- La comprensibilidad: la información y funcionamiento de la página deben ser fáciles de entender.
- La robustez: el contenido debe poder interpretarse con tecnologías asistivas. Por ejemplo, lectores de pantalla.
En los informes nacionales que cada Estado miembro debe presentar a la Comisión Europea, deben mostrar pruebas concretas de que cumplen con la Directiva (UE) 2016/2102. Los Gobiernos de cada país deben supervisar priódicamente si los portales públicos cumplen con lo demandado y presentar informes. Cada sitio web o aplicación debe tener una página donde explique qué partes no son accesibles y por qué y deben tener un canal para que los usuarios informen de fallos de accesibilidad o soliciten información excluida.