
El cuarteto valenciano 4 Bajo Zero sigue promocionando el tercer LP de su carrera titulado “A rocka viva”. Mientras cierran todos los conciertos posibles y preparan el cuarto disco, nos ponemos en contacto con sus músicos y aquí está todo lo que nos han contado Gonzalo Lorente -guitarrista-, Paco Muñoz -batería-, Tomás Martínez -bajista- y Rebeca Montón -cantante-. En esta primera parte Gonzalo y Rebeca polarizan la conversación. Sigue leyendo y, como escribimos en uno de nuestros titulares, «descubre el fuego del hard rock clásico» en una de las bandas más interesantes del panorama actual español.
por Jon Marin
4 Bajo Zero se formó en 2013 y proveníais de otras bandas. Contadnos detalles y así comenzamos a conoceros mejor.
Rebeca: Así es. Gonzalo (guitarrista) y yo (cantante) veníamos de Arma Secreta, que no era muy conocida, la verdad, pero lo que sí que conseguimos fue grabar una maqueta y dos discos. En mi caso fue mi primer contacto con la música en estudio y tengo muy buenos recuerdos de esa época, que fueron once años de nuestras vidas. Iñaki (el primer batería) sí que venía de grupos más reconocidos como Inerzia, Saturados o Benito Kamelas.
Vemos entonces que Gonzalo y Rebeca ya se conocían. ¿Cómo fueron entrando el resto de músicos?
Gonzalo: Sí, pero además tanto Iñaki como Rebeca y yo vivimos en el mismo pueblo y, bueno, a veces es fácil coincidir en la calle. Y así fue, de camino al dentista me encontré con Iñaki y nos pusimos a hablar de la música, de que ambos acabábamos de dejar nuestras bandas… y surgió la idea de montar un nuevo proyecto. De esa conversación a cerrar la idea creo que no pasó ni un mes.
Os lo habrán preguntado muchas veces, pero ¿de dónde viene el nombre de la banda, cómo surgió?
R: Surgió por necesidad. Ya teníamos montados varios temas para grabarlos y, claro, a esto había que ponerle un nombre. Decidimos que en el siguiente ensayo todos llevaríamos dos o tres posibles nombres y de ahí elegiríamos uno, y así fue.
Sabemos que los músicos odiáis las etiquetas, pero ¿cómo os gusta que definan vuestra música: “rock ochentero”, “puro rock duro”, “heavy rock”, “hard and heavy”…?
G: Bueno, al final tienes que definirte como algo. Nosotros no hemos inventado nada ni lo vamos a hacer. Nuestras influencias son el heavy y el rock de los ochenta, tanto nacional como internacional, y la finalidad de 4 Bajo Zero era crear una banda que reflejase todo ese estilo de música de ese momento pero traerlo a la actualidad. Hacemos rock duro del de toda la vida.
Habladnos un poco de cada uno de vuestros elepés (“Antihéroe”, 2015; “Abominable”, 2018, y “A rocka viva”, 2024) y de paso marcáis un poco las diferencias entre unos y otros.
G: “Antihéroe” quizá fue el más rápido de componer. Fue el primero y ya había ideas acumuladas para él. El sonido no quedó del todo como a nosotros nos hubiera gustado, no contábamos con un gran presupuesto, pero en relación calidad-precio creo que obtuvimos un buen resultado. Quizá sea el más heterogéneo en cuanto al estilo de los temas, es bastante variado. Para “Abominable” íbamos más rodados y teníamos más claro cómo lo queríamos. Cambiamos de estudio, también de instrumentos, y creo que conseguimos un buen sonido. Por supuesto, las manos del técnico influyeron en ello. Puede que sea el más heavy que hemos hecho en diferencia con el resto. “A rocka viva” ha sido hasta la fecha el disco más rápido en grabar, diría que hasta disfrute haciéndolo… ¡y ya es difícil, porque odio el estudio!, no me gusta nada. Llevábamos todo bastante mascado, habíamos cambiado de bajista y el técnico ya sabía perfectamente cómo teníamos que sonar. Creo que es el disco más redondo de los tres y que refleja bastante bien el estilo y el sonido del grupo.
Del primero al segundo sólo pasaron tres años, pero el tercero (“A rocka viva”) no lo lanzasteis hasta seis después. ¿Alguna razón por la que el periodo entre uno y otro fue más largo?
G: Al principio de formar una banda siempre tienes muchas ideas grabadas. Los dos primeros vinieron bastante impuestos por ello. En esos seis años entre “Abominable” y “A rocka viva” pasaron varias cosas: En primer lugar, nos quedamos sin bajista a los pocos meses de sacar “Abominable”; fue una putada, pero estas cosas pasan. Durante el periodo de búsqueda apareció la pandemia y, dentro de ella, fue cuando dimos con nuestro actual bajista, Tomás. Vinieron también un par de operaciones e hicieron que toda esta suma de cosas retrasara la composición de “A rocka viva”.
¿Cómo os ha tratado la prensa, qué dijo de cada uno de los discos, cómo fueron las críticas?
R: Sinceramente, no tenemos queja. Alguna vez que otra nos han dado un poco más de caña, pero creo que hay que aprender de todas esas críticas y no tomárselas a mal, siempre que no falten el respeto, claro está. En definitiva, estamos bastante contentos con lo que hemos recibido por parte de la prensa no pagada.
¿Y vuestros seguidores o el entorno más cercano al grupo?
G: Afortunadamente, la gente que nos sigue nos ha tratado siempre muy bien. Siempre nos hemos sentido muy arropados y agradecidos por gente que nos ha apoyado desde el día uno y nuevos amigos que se han ido uniendo a esta pequeña gran familia. La verdad es que no puede haber queja ninguna, sino todo lo contrario.
Antes del CD “A rocka viva”, sacásteis un vinilo, sencillo, con dos temas de adelanto (“Presa o rival” y “Ángel de papel”). ¿Cuál es vuestra posición en el actual debate de si es conveniente sacar los discos en digital, en CD o bien volver al vinilo o incluso al casete?
G: Nosotros somos partidarios de sacarlo siempre en formato físico, ya sea CD, vinilo o casete. Lo de sacar el single en 2021 con los dos temas fue, más que nada, un recurso, ya que llevábamos desde 2018 sin ofrecer material nuevo al público y creímos que era la mejor forma de hacerlo.
¿Qué proyecto tenéis en este sentido cuando lancéis un nuevo trabajo?
G: Aunque sabemos seguro que saldrá en formato CD, no descartamos en el próximo trabajo realizar una tirada también en vinilo. Aunque son cosas que hay que estudiar.
Lo de cantar en castellano parece que lo tenéis claro. ¿Por qué?
R: Porque siempre ha sido nuestra lengua materna y nos sentimos cómodos con ella. Es en la que mejor nos sabemos expresar y con la que más fácil nos es comunicar en las letras lo que queremos transmitir.
Rebeca, tú eres la encargada de las letras. ¿Qué temas te gusta tratar?
-Me toca a mí hacerlas por descarte. Generalmente, espero a que haya ya una canción hecha para interiorizarla y ver qué me transmite para enfocarla en un determinado tema sobre el que cantar dependiendo si es enérgica, dura, más templada… La música es la que me suele marcar el tema de lo que quiero hablar. Hay veces que sí que existe algo de lo que nos gustaría escribir, pero no aparece la canción idónea, je, je… En general, hablamos de temas de actualidad, de vivencias personales y temas que para nosotros son importantes. De vez en cuando se cuela alguna historia fantástica que, oye, ¿por qué no?
Rebeca ya nos ha dado la fórmula: primero la música, luego la letra. Gonzalo, ¿cómo nace esa música?
-Siempre lo hemos hecho de la misma forma, como decía Rebeca: primero hacemos la música, pero al mismo tiempo se va tarareando una melodía vocal cantada en ingles inventado, ja, ja… Cuando ya está totalmente definida la melodía vocal, se le encaja una letra en castellano y listo. Las canciones siempre suelen nacer de algún riff, estribillo o alguna parte muy marcada del tema. Se intenta hacer un esqueleto base y alguna melodía vocal, y se presenta en el local para, ya entre todos, darle forma y tratar de cerrar una estructura completa.
(Continuará).